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¿Qué es el temperamento?

16 enero, 2009

Para el psicólogo venezolano P. L. Díaz García el temperamento es la constitución somática en acción. Es el aspecto emotivo-relacional de la personalidad. La emotividad motivante está enclavada en lo orgánico. El temperamento es la contribución directa de la química tisular en la vida mental.

Otro concepto un poco más enciclopédico indica que se define el temperamento como “la suma total de efectos producidos en la vida psicológica de un individuo por los cambios químicos o metabólicos que constantemente se están verificando en todos los tejidos del cuerpo humano” (MacDougall) El temperamento es el clima o medio interno, orgánico, y está en relación estrecha con nuestra vida.

Para el mismo LaHaye “el temperamento es la combinación de rasgos que hemos heredado de nuestros padres. Nadie sabe donde reside. Es el temperamento de la persona el que hace que sea abierta y extrovertida o tímida o introvertida.

Como se puede apreciar los diferentes conceptos pueden ser simples o complejos, pero todos concuerdan que el temperamento proviene y reside en el interior del individuo. El otro punto álgido es qué tanto influye en la vida de las personas, ¿es la influencia del temperamento superior a la influencia de la educación y el medio ambiente?

Para el profesor soviético A. Petrovski, la actividad psíquica del hombre es una formación muy compleja. Sus peculiaridades están condicionadas ante todo por la vida y la educación del niño.

La memoria lógicoverbal, el pensamiento conceptual, la percepción objetal y otras funciones psíquicas superiores, especificamente humanas, no se fijan ni se transmiten biológicamente por vía hereditaria. Esto crea la posibilidad de reestructurarlas y perfeccionarlas en el proceso del desarrollo histórico.

Según el mismo autor, es preciso diferenciar la actividad Psiquica compleja que se forma durante la vida del hombre (pensamiento, lenguaje) y las funciones naturales más elevadas (por ejemplo, la velocidad de formación de los vínculos condicionados y otros) La actividad psíquica incluye entre muchos otros componentes también estas funciones elementales. Así se conoce el vínculo que existe entre la capacidad musical del hombre y la agudeza auditiva, entre el pensamiento matemático y la función de análisis y síntesis espacial. Las propiedades elementales, innatas que suelen denominarse dotes pasan a integrar las funciones psíquicas más complejas que se forman bajo la influencia de las condiciones externas.

Si la evolución es normal, determinados dotes son sólo una de las condiciones del desarrollo de la actividad psíquica, la que en ningún modo se reduce a dichas funciones elementales y por eso puede no depender directamente de ellas.

Por ende, las funciones fisiológicas más simples, transmitidas por herencia pueden ejercer influencia sobre algunos aspectos del proceso de desarrollo psíquico. Pero su significación no es decisiva. Es un conjunto de muchas condiciones lo que determina el contenido fundamental y los mecanismos de dicho proceso. Entre ellas las principales son las condiciones de enseñanza y educación de los niños.

Como se puede observar, una corriente psicológica magnifica la importancia de la educación y los factores exógenos sobre la herencia temperamental. Otras, sin embargo, la atribuyen un factor decisivo, tal es el caso del doctor Díaz García:

“La morfología constitucional está anclada al genotipo: nada de particular tiene que también lo sea la dinámica temperamental. Fundamentalmente nace, no se hace. Sin embargo, factores peristálticos pueden modificarla notablemente. No perdamos de vista que el hombre es un represor de instintos. Es muy capaz de reprimir su efectividad innata, para cubrirse de la introversión son características temperamentalmente básicas; y que una u otra pueden ser endógenas o exógenas. Psicológicamente, el temperamento es de una enorme importancia nuestra vida común y corriente no está hecha de razón y pensamiento racional, mucho menos de ciencia y técnica científica. Son los efectos, las corazonadas los temores, esperanzas y creencias saturadas de emoción los que nos inducen a decidir y a actuar. El temperamento domina en el individuo; y al mismo tiempo caracteriza el ámbito de las relaciones humanas. No todos somos igualmente sociables; no todos estamos igualmente dispuestos para la acción; hay quienes están proclives al pesimismo; y hay quienes son incorregibles optimistas”.

Para Tim LaHaye, la carga hereditaria que se trasluce a través del temperamento son de una trascendencia mayor de lo anteriormente expresado. “Humanamente hablando, no hay nada que tenga una influencia más profunda sobre el comportamiento que el temperamento que heredamos. La combinación de los genes de los padres en el momento de la concepción que determino nuestro temperamento básico nueve meses antes de que respirásemos por nuestra cuenta, es el responsable en buena medida, de nuestras acciones, de nuestras respuestas emocionales y, en mayor o menor grado, de casi todo lo que hacemos.

Hoy en día la mayoría de las personas no tienen conciencia alguna de la existencia de esta influencia extremadamente poderosa sobre el comportamiento. En consecuencia, en lugar de cooperar con ella y de valerse de ella, entran en conflicto con este poder interior y con frecuencia intentan hacer de si mismos algo para lo cual no estaban destinados o dotados en absoluto. Esto no solamente lo limita personalmente sino que afecta a la familia que lo rodea y a menudo arruina otras relaciones interpersonales. Esta es una de las razones que hace que muchas personas se detesten a sí mismas o no puedan hallarse a si mismas.

Definitivamente, el hecho de que el temperamento de las personas resida en los genes es algo que todavía está por probarse y, por supuesto, su discusión es algo que está fuera del alcance de este trabajo. Quizás con la nueva información que paulatinamente se vaya obteniendo de la lectura del código genético humano, se puedea en algún momento localizar los genes encargados de transportar dicha información, en caso de ser cierta esta teoría. Pero mientras tanto, se puede poner a disposición de la gente la información sobre esta teoría y servirse de ella como herramienta para un mayor conocimiento personal y una mejor relación interpersonal y familiar. Por tanto, en los siguientes capítulos se resumirán las características de los cuatro temperamentos básicos repromulgados por el Doctor LaHaye, a fin de que el lector juzgue su exactitud y posiblemente se identifique con alguno o varios de ellos.

Próximo capítulo: Los cuatro temperamentos básicos

6 comentarios
  1. Rodolfo Plata López permalink
    26 septiembre, 2009 3:36 pm

    La fenomenología de la transformación humana, primera premisa de la triada preteológica, describe la relación entre las emociones y los automatismos que nos impulsan inconscientemente a causa de los prejuicios que nos han inculcado. El fideísmo bíblico es la más eficiente incubadora de castrados mentales en gran escala. Los teólogos difieren de la enseñanza sobre el uso de la razón revelada por Cristo al ciego de nacimiento, a fin de hacer un juicio justo para disolver las falsas certezas de la fe que nos hacen ciegos a la verdad, pues solo la verdad nos hará libres de los laberintos mentales. Debido a que san Pablo separó la fe de la razón a fin de evitar que se criticara el profetismo judío, castrando la razón de sus seguidores. El humanismo secular cristiano toma a Cristo como ejemplo de lo que es la trascendencia humana, por eso lo sigue, no como dios, sino como hombre. El subdesarrollo espiritual de los pueblos cristianos se debe a los falsos valores del fideísmo bíblico que promueve la religión chatarra judeo cristiana en que hemos sido adoctrinados desde la infancia. Es hora de impulsar nuestro desarrollo espiritual, promoviendo los valores supremos de la trascendencia humana y la sociedad perfecta que promueve el humanismo secular cristiano: http://www.scribd.com/doc/17694382/EL-HUMANISMO -SECULAR -CRISTIANO -Y -EL -DESLINDE -OBJETIVO -DEL -CAMINO –ECUMÉNICO

  2. Lisseth M. permalink
    10 febrero, 2009 6:39 am

    Hola, Dios te bendiga!

    Te felicito por este tema tan maravilloso. Amo el tema de los temperamentos, lo escuché cuando era adolescente en una reunión de jóvenes en la iglesia y desde ese momento quedé maravillada por el tema, y desde ese tiempo hasta ahora lo estudio y lo enseño. Me gusta cuando veo que hay personas que también le apaciona ese tema, como sé que es tu caso. Tengo que enseñar el jueves 12 a unos maestros en uno de los colegios del Buen Pastor en mi país Panamá y me siento muy contenta, ya que es una forma de ayudar a muchos a conocerse y conocer a otros para poder ayudarlos y amarlos aún con sus debilidades.

    Dios te guarde y sigue adelante.
    Me congrego en la Comunidad Apostólica Hosanna en Panamá.

    • 10 febrero, 2009 2:05 pm

      Buen día Lisseth:
      Agradezco tu comentario y oramos para que Dios respalde su palabra y la platicas a presentar este jueves con los maestros de la Iglesia.
      Bendiciones.

  3. 31 enero, 2009 3:13 am

    perfecto, por falta de conocimiento perece mi pueblo, si desconecemos como nos creo dios tambien desconocemos para que nos creo.

  4. 26 enero, 2009 11:41 pm

    Gracias Daniel por tu comentario. Me honra tu visita y esperamos poder terminar la serie.

    Algunos me escribieron preguntando ¿porque estoy escribiendo sobre los temperamentos? si es una página de Teología. Es cierto que es una página de Teología, pero todo líder o estudiante tiene que tener conocimientos básicos sobre psicología, esto le ayudara a comprender de una mejor manera a las personas, más aun si es un maestro, un pastor, o lider de una iglesia. Conocer el temperamento de quienes le siguen es básico. No sera un Psicologo, pero si tendra las nociones sobre los diferentes caracteres o temperamentos de sus subalternos y le ayudara, para comprenderlos, motivarlos y explotar el potencial que cada uno tiene.
    Saludos

  5. 25 enero, 2009 10:27 pm

    Estoy siguiendo la serie.
    Creo que tengo un poco de cada temperamento, y de acuerdo al momento, podría exteriorizar algunos rasgos típicos de uno u otro. Me pregunto: ¿Que diría mi esposa? -jejé…-
    Saludos. Buen trabajo!
    Dany

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