Profeta Miqueas

Libro del profeta Miqueas. Profetas menores

Autor:   Miqueas

Fecha:       Entre el 704 A.C. y el 696 A.C.

Tema:        La Compasión Del Señor es Incomparable  

Palabras Clave:  Pecado,  Hija de Sion,  Remanente, Compasión  

Autor

Miqueas fue un contemporáneo de Isaías en el siglo VIII a.C. Ambos llevaron a cabo su ministerio en el reino del sur, Judá, aunque también incluyeron a Samaria (Israel) y a «las naciones» en el ámbito de sus profecías. Durante unos pocos años, al inicio de su carrera, Miqueas -también contemporáneo de Oseas- vivió en un pueblo situado aproximadamente a 30 km al sudoeste de Jerusalén, y la mayoría de sus profecías las pronunció desde allí.

El nombre de Miqueas significa: «¿Quién como Jehová?» (Véase la nota a 7.18-20.) Miqueas estaba tan completa y sinceramente consagrado a su misión, que aun estaba dispuesto a salir desnudo predicando el mensaje divino, con tal de atraer la atención del pueblo (1.8). La profecía de Miqueas tendría un impacto que iría mucho más allá de su ministerio local. Aún después de un siglo fue recordada y citada (Jer_26:17-19), y los acontecimientos ocurridos siete siglos después ratificaron su validez (Mat_2:1-6; Joh_7:41-43).

Fecha

De acuerdo con sus propias palabras (Joh_1:1), Miqueas profetizó durante los reinados de Jotam (740-731 a.C.), Acaz (731-716 a.C.) y Ezequías (716-686 a.C.). Como su muerte se produce durante la administración de Ezequías y antes del período de transición de Manasés (696-642 a.C.), parece probable una fecha entre los años 704 y 696 a.C.

Trasfondo

Entre el comienzo del reino dividido de Salomón (Israel al norte y Judá al sur) y la destrucción del templo, muchos «lugares altos» fueron inaugurados en Judá debido a la influencia de Samaria. Ello colocó a la idolatría cananea en posición de competir con el verdadero culto en el templo de Jehová (1.5). Miqueas demuestra cómo esta declinación espiritual conducirá inevitablemente al juicio de todo el país. Y, aunque el rey Ezequías había ganado una notable victoria sobre Senaquerib y el ejército asirio, Judá estaba condenada a caer, a menos que la nación se volviera a Dios, arrepintiéndose de todo corazón.

Estilo

La declaración introductoria de Miqueas (1.1) está escrita en prosa, pero toda la compilación profética que le sigue es poesía. La forma poética ofrecía a sus contemporáneos una ventaja: su ritmo les permitía memorizar mejor el mensaje. Para nosotros, la desventaja consiste en que son mayores las dificultades a la hora de traducirla a otro idioma. Miqueas se expresa en oraciones muy cortas (en las cuales no sobran palabras), utilizando abundantes paralelismos y varios juegos con los nombres (a los cuales los hebreos atribuían una importancia especial), además de giros poéticos. También emplea numerosas imágenes. Por ejemplo, en lugar de decir que el Señor perdonará o hará desaparecer nuestros pecados, declara: «Sepultará nuestras iniquidades, y echará en lo profundo del mar todos nuestros pecados». No puede evitar el vocablo «pecados», pero nos describe su entierro en las profundidades del océano, de donde no pueden ser extraídos jamás.

Contenido

Miqueas es una profecía acerca del Señor, quien no tiene rivales perdonando pecados y compadeciéndose de los pecadores. Compasivo, mantiene el antiguo pacto acordado con Abraham y sus descendientes. Miqueas se refiere a la «grandeza del nombre de Jehová» (5.4; véanse también 4.5; 6.9), así como al rostro de Jehová (3.4), a su gloria (2.9), sus caminos (4.2), sus pensamientos (4.12), su poder (5.4), su justicia (6.5; 7.9), y su justificada ira (7.9) y furor (5.15; 7.18) contra todas las manifestaciones de corrupción moral.

En la primera visión, el Señor desciende de su santo templo en los cielos para testificar contra su pueblo (1.2). El más notable factor en la forma cómo el Señor maneja este caso es la distancia que debió recorrer para presentar su alegato contra Israel (6.2), estando dispuesto aun a sentarse en el banquillo del defensor y dejar a su pueblo presentarle todas las quejas que tuviera sobre el trato recibido de su Dios (6.3). ¡Más alguien que se arrepienta verdaderamente tendrá en el Señor a su abogado defensor (7.9)!

Aunque Babilonia no era aún una potencia independiente de Asiria, se predice la cautividad babilónica (que ocurrió un siglo más tarde) como el juicio de Dios sobre aquellos que se han rebelado contra él (1.16; 2.3, 10; 4.10; 7.13). Pero como en el caso de Isaías, el colega de Miqueas, existe la esperanza de que se salve un remanente, ya sea de este cautiverio, o como un pueblo espiritualmente restaurado (la Iglesia) en los días del Mesías (2.12, 13; 4.6, 7; 5.3, 7, 8; 7.18). El Señor liberará el remanente (2.12, 13; 4.3-8, 10; 5.9; 7.7).

Miqueas tuvo que censurar al liderazgo de la nación por oprimir al rebaño que se le había confiado. Sin embargo, la gran compasión de Dios determina sus actitudes y acciones hacia su pueblo, representado como una hija errante (1.13; 4.8, 10, 13). Gracias a la compasión que una vez lo llevó a redimir a Israel de Egipto (6.4), redimirá a Judá de Babilonia (4.10). Su compasiva fidelidad hacia Abraham y los patriarcas (7.20) se renueva con cada generación. Este mensaje apunta a la cuestión central de toda la profecía: «¿Qué Dios como tú, que perdona la maldad, y olvida el pecado del remanente de su heredad?» (7.18). La compasión de Jehová (7.18, 19) es el precioso atributo que ninguna falsa deidad puede igualar. La compasión y la fidelidad al pacto son cosas que solamente pueden atribuirse a Dios. La esperanza del pueblo de vivir bajo la plena bendición de Dios estaba relacionada con la venida del Mesías. Dios en su amor, conociendo las glorias de su gracia que se manifestarían en Jesús, siempre declaró que el día de su venida y el futuro reino eran los acontecimientos en los que sus fieles debían depositar las esperanzas.

Cristo revelado

Las profecías sobre Cristo hacen que el libro de Miqueas esté lleno de aliento y esperanza. Comienza con una maravillosa descripción de la venida de Jehová (1.3-5). Corresponderá a posteriores profecías describir los detalles de su entrada en la historia. Pero desde el principio queda establecida la disposición de Dios de descender y vivir entre los hombres.

La primera profecía mesiánica tiene lugar en un escena pastoril. Después que su patria había sido profanada y destruida, un remanente de los cautivos sería reunido como ovejas encerradas en un aprisco. Después, alguien los sacaría de allí y los haría atravesar la puerta que conduce a la libertad (2.12, 13). Este alguien es su «Rey» y «Señor». Todo el episodio concuerda maravillosamente con el anuncio de Jesús sobre la libertad de los cautivos (Luk_4:18), mientras de hecho los libera física y espiritualmente.

Mic_5:2 es una de las más famosas profecías de todo el Antiguo Testamento. Confirma que la profecía bíblica es «la palabra del Señor» (Mic_1:1; Mic_2:7; Mic_4:2). El término «palabra» de Jehová (Mic_4:2) es un título aplicable a Cristo (Joh_1:1; Rev_19:13). La profecía de Mic_5:2 es explícitamente mesiánica («Señor en Israel») y especifica el lugar de nacimiento del Mesías, cuando Belén era una localidad apenas conocida. Sus palabras fueron pronunciadas muchos siglos antes de aquel suceso; no tenía indicios locales en que apoyarse. Otro aspecto de esta profecía es que no puede haberse referido a cualquier líder nacido en Belén. Cristo es el único al que pudo haberse referido, porque él equipara Señor con eterno: «Y sus salidas son desde el principio, desde los días de la eternidad». Esta profecía declara de una forma sublime tanto la humanidad como la deidad del Mesías.

La profecía de Mic_5:4-5 afirma el papel de pastor del Mesías («apacentará»), su ungimiento («con poder de Jehová»), su deidad («con grandeza del nombre de Jehová»), y su humanidad («su Dios»), su dominio universal («será engrandecido hasta los fines de la tierra»), y su condición de líder de un reino de paz («Y éste será nuestra paz»).

El punto culminante de la profecía (Mic_7:18-19), más el versículo final (Mic_7:20), aunque no mencionan el nombre del Mesías, se refieren indudablemente a él. Al expresar su misericordia divina y su compasión, él es quien «sepultará nuestras iniquidades» y las hundirá en las profundidades del océano, para que Dios pueda perdonar los pecados y reemplazarlos con la verdad.

El Espíritu Santo en acción

Una referencia sobresaliente al Espíritu de Dios ocurre cuando Miqueas contrasta la autoridad que respalda su ministerio con la de los falsos profetas de su tiempo. Mientras otros hacían ruido inventando historias bajo la apariencia de profecías, el verdadero poder, la fuerza y la justicia que sostienen el mensaje de Miqueas procedían de su ungimiento por el «Espíritu de Jehová» (3.8).

Aplicación personal

Miqueas tiene mucho que contribuir a la comprensión de nuestra actual relación con el Señor Jesucristo. La liberación de los muy extendidos pecados morales y religiosos de la avaricia y la idolatría de aquellos remotos días, puede obtenerse hoy siguiendo a Jesús por los caminos del reino de Dios. La profecía de Miqueas debe hacer que todos nos maravillemos ante el incomparable Jehová, quien se reveló a sí mismo en la humanidad de Jesús como la compasión y la verdad personificadas de Dios.

La generación de Miqueas fue reemplazada por la actividad mercenaria de gobernantes, jueces y profetas infieles (3.11). Compárese a éstos con «el gran pastor de las ovejas» (Heb_13:20), cuya compasión le llevó a entregarse a sí mismo por ellas, hasta derramar su sangre. De la misma manera, Miqueas, un verdadero profeta de Dios, estuvo dispuesto a pagar un alto precio por llevar a cabo su ministerio, aun el de deambular desnudo proclamando el mensaje que se le había encomendado.

 

Bosquejo del contenido

                   Tema: ¿Qué Dios como tú?

  1. La dramαtica venida del Señor en juicio 1.1-2.13
  2. Sobre las ciudades-capitales de Samaria y Jerusalén 1.1-9
  3. Sobre las localidades al sudoeste de Jerusalén 1.10-16
  4. Sobre los crímenes que dan lugar a la ocupación extranjera 2.1-11
  5. Sobre el remanente liberado por Jehová 2.12,13
  6. Condenación del liderazgo por Jehová 3.1-12
  7. Sobre los líderes que oprimen al pueblo 3.1-4
  8. Sobre los profetas, excepto Mic_3:5-8
  9. Sobre los líderes: gobernantes, sacerdotes, profetas 3.9-12

III.   El futuro reino universal del Señor 4.1-5.15

  1. Las naciones son atraídas por el nombre de Jehová 4.1-5
  2. Compasión por su errante y sufrido pueblo 4.6-13
  3. Lugar de nacimiento del Mesías y su reino 5.1-6
  4. Restauración del remanente en una tierra libre de ídolos 5.7-15
  5. Dios presenta su caso 6.1-7.6
  6. Su cuidado redentor en la historia de su pueblo 6.1-5
  7. Sus expectativas de una respuesta adecuada 6.6-8
  8. Base para juzgar a los impíos 6.9-7.6
  9. La salvación del Señor como la esperanza de la nación 7.7-20
  10. A pesar del juicio actual 7.7-9
  11. A pesar de los enemigos de la nación 7.10-17
  12. A causa de su incomparable compasión 7.18-20

Fuente: Comentario de la Biblia Plenitud

 

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Un comentario en “Profeta Miqueas

  1. Términos establecidos por el Profeta Miqueas, que siendo colocado entre los Profetas menores tiene un alcance bastante amplio en sus profecías sobre el pecado, el arrepentimiento y los acontecimientos posteriores que han de venir sobre Israel.

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