Archivo de la categoría: Nombres Bíblicos

Profeta Ezequiel

Libro de Ezequiel

Vida del profeta.
Ezequiel (en hebreo Yejezque’el: “Dios conforta”) era de la clase sacerdotal , y fue llevado a Babilonia como cautivo en 598 a.C., juntamente con el rey Jeconías y parte de la aristocracia judaica. Según el mismo nos dice, moraba en una localidad llamada Tell-Abib, junto al río Kebar (o Naru Kabaru, de las inscripciones cuneiformes), al sur de Babilonia. Allí vivía con su esposa, participando de las penas de los exilados. En el año quinto de su cautividad (593), mientras se hallaba a orillas de dicho río, fue llamado misteriosamente al ministerio profético, que ejerció durante veintidós años. Su último escrito data del 572 a.C. (año 27 de su traslado a Babilonia). No sabemos cómo ni cuándo murió. Según una tradición antigua judaica, fue muerto por un juez del pueblo que había sido reprendido por el profeta. Sigue leyendo Profeta Ezequiel

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Noé

Noé vivió en la época inmediata a la de Enoc, tiempo en que “la malicia de los hombres era mucha en la tierra, y todo designio del corazón de ellos era de continuo solamente el mal”. La tierra estaba corrompida y llena de violencia. El mal había llegado a su completo desarrollo y Dios resolvió raer de sobre la faz de la tierra aquella rebelde generación.

Noé, siguiendo las pisadas de Enoc, y guardado por la misma fe, vivió sin contaminarse con las costumbres licenciosas de su tiempo; por lo cual está escrito de él: “Noé varón justo, perfecto fue en sus generaciones; con Dios caminó Noé”. Alejado del camino de maldad trillado por la mayoría, seguía una senda de separación a Dios y de obediencia a su santa voluntad; y de esta manera estaba preparado para recibir la bendición del Altísimo: “Los ojos de Jehová están sobre los justos, Salmos 34:15. Sigue leyendo Noé

Acaya

En principio el nombre designó, como recuerdo del pueblo aqueo, la zona norte del Peloponeso. Por asociación se extendió, el 146 a. C.. al territorio de las ciudades que habían formado la Liga Aquea.

Tras la derrota de la Liga y la destrucción de Corinto por los romanos el 146 a. C., este territorio quedó como provincia (Achaia) gobernada por un funcionario (praetor) romano. Durante algún tiempo este gobierno estuvo unido al de Macedonia. Comprendía la totalidad del área considerada en el mundo antiguo como Grecia. Es decir, el territorio al sur de las Termópilas, quedando excluidas, por tanto, Macedonia, Tesalia, Epiro y una parte de las islas del Egeo. Las ciudades del territorio fueron consideradas como tributarias (stipendiariae) de Roma a excepción de sus dos aliadas tradicionales, Atenas y Esparta, exentas por ello del pago de tributos. Bajo unas normas generales, que sustituyeron las formas de gobierno democráticas por las timocráticas, establecidas por los romanos, se reorganizó sin trastornos la vida de las ciudades. Éstas se gobernaron en un régimen de autonomía bajo la vigilancia discreta, pero atenta del gobernador romano. Sigue leyendo Acaya

El Libro de José y Asenet

Unas ocho mil palabras constituyen el texto de José y Asenet. Representan 1.042 términos, lo que supone cierta pobreza de vocabulario. Salvo 40 de ellos, el resto forma parte del léxico de los Setenta

El libro de José y Asenet constituye una novela apócrifa judeo-helenista, escrita como Sab en la comunidad de Alejandría, en los años de Jesús (siglo I d.C.), en un tiempo y contexto de fuerte apertura universal, con los problemas que ello implica en las relaciones de judíos y paganos. Asenet, hija virgen de un sacerdote pagano de Egipto, ha rehusado a sus pretendientes y vive en soledad; pero encuentra a José y quiere hacerlo su esposo. Pues bien, este José tiene los mismos rasgos del antiguo patriarca israelita, hijo de Jacob, visir supremo del faraón de Egipto que, conforme a su deber, inspecciona las riquezas del reino. En ese contexto evoca nuestro libro las relaciones entre judíos y gentiles en Egipto. José y Asenet representan lo mejor de los dos mundos culturales y religiosos. José es el buen israelita, verdaderamente virgen, porque, conforme a lo exigido por Esdras-Nehemías*, rechaza a toda mujer extranjera (José y Asenet 8,1). Sigue leyendo El Libro de José y Asenet

Nimrod

Cus engendró a Nimrod: éste comenzó a ser poderoso en la tierra. Este fue vigoroso cazador delante de Jehová; por lo cual se dice: Así como Nimrod, vigoroso cazador delante de Jehová, Génesis 10:8-10

Antes del quebrantamiento es la soberbia y antes de la caída la altivez de espíritu. 
En el capítulo 10 del Génesis tenemos un registro perfecto de las familias descendientes de Noé; y también de los reinos y naciones que fundaron los nuevos pobladores del mundo. En los versículos 8 a 10 se hace mención especial de Nimrod, y, aunque este personaje se nombra tan sólo cuatro veces en toda la Sagrada Escritura, no queremos pasarlo por alto, por haber sido el fundador del reino de Babel. Y Babel, o Babilonia, ocupa una posición prominente en las páginas bíblicas. Sigue leyendo Nimrod