El Altar de Bronce

En figura, el hombre que responde al llamado del Salvador entra por la puerta. Al penetrar en el atrio ¿qué ve en primer término? El altar de bron­ce. Sabe entonces que una víctima santa, inocente y sin mancha fue consumida allí para que no lo fuera él mismo.  Este altar estaba hecho con madera de sittim recubierta de bronce. La madera de sittim (acacia) es una bellísima imagen de la verdadera humani­dad del Hijo de Dios, “nacido de mujer y nacido bajo la ley” (Gálatas 4:4). Esta madera estaba interior y exteriormente recubierta de bronce, fi­gura de la justicia y santidad divinas frente al pecador y al pecado. El bronce resiste las ardientes llamas que todo lo consumen, vale decir que es una imagen de la manera en que nuestro Señor Jesús sufrió el ardor de la cólera de Dios, voluntariamen­te y con una entera sumisión, pero también con una determinación única y una perseverancia sin parangón. ¡Loor a Él! Continuar leyendo “El Altar de Bronce”