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Profeta Ezequiel

Libro de Ezequiel

Vida del profeta.
Ezequiel (en hebreo Yejezque’el: “Dios conforta”) era de la clase sacerdotal , y fue llevado a Babilonia como cautivo en 598 a.C., juntamente con el rey Jeconías y parte de la aristocracia judaica. Según el mismo nos dice, moraba en una localidad llamada Tell-Abib, junto al río Kebar (o Naru Kabaru, de las inscripciones cuneiformes), al sur de Babilonia. Allí vivía con su esposa, participando de las penas de los exilados. En el año quinto de su cautividad (593), mientras se hallaba a orillas de dicho río, fue llamado misteriosamente al ministerio profético, que ejerció durante veintidós años. Su último escrito data del 572 a.C. (año 27 de su traslado a Babilonia). No sabemos cómo ni cuándo murió. Según una tradición antigua judaica, fue muerto por un juez del pueblo que había sido reprendido por el profeta. Sigue leyendo Profeta Ezequiel

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Noé

Noé vivió en la época inmediata a la de Enoc, tiempo en que “la malicia de los hombres era mucha en la tierra, y todo designio del corazón de ellos era de continuo solamente el mal”. La tierra estaba corrompida y llena de violencia. El mal había llegado a su completo desarrollo y Dios resolvió raer de sobre la faz de la tierra aquella rebelde generación.

Noé, siguiendo las pisadas de Enoc, y guardado por la misma fe, vivió sin contaminarse con las costumbres licenciosas de su tiempo; por lo cual está escrito de él: “Noé varón justo, perfecto fue en sus generaciones; con Dios caminó Noé”. Alejado del camino de maldad trillado por la mayoría, seguía una senda de separación a Dios y de obediencia a su santa voluntad; y de esta manera estaba preparado para recibir la bendición del Altísimo: “Los ojos de Jehová están sobre los justos, Salmos 34:15. Sigue leyendo Noé

Villancico “Noche de paz” cumple 200 años

Era la Nochebuena de 1818, en la localidad de Oberndorf, Austria, cuando previo a la misa de gallo el sacerdote Joseph Mohr se percató de que el órgano del templo no servía

En ese momento se reunió con Franz Xaver Gruber, el organista del templo para ver cómo podían resolver ese problema. La solución fue interpretar villancicos acompañados por guitarra.

Mohr le mostró a Gruber un poema que había escrito dos años atrás (1816). Aquel se llamaba Stille Nacht (Noche de silencio, en alemán) y Franz Xaver Grube compuso la melodía para aquel poema. Fue así como aquella noche se escuchó por primera vez: Noche de paz, noche de amor/ todo duerme en derredor/ Entre los astros que esparcen su luz/ bella anunciando al niño Jesús nació, el tema Noche de paz.

En 1833, Karl Mauracher, uno de los principales organistas de la época viajó a Oberndorf para arreglar el órgano, que estaba nuevamente descompuesto. Allí se copió las partituras de Noche de paz y las sacó de aquel sitio. Con el paso de los años el villancico pasó a formar parte del repertorio de la familia Rainer, un grupo de cantantes que recorría Europa. Ellos interpretaron el tema frente al emperador Francisco I de Austria (1768-1835) y fueron quienes llevaron esta melodía a EE. UU. en 1839.

En esta edición se incluyen datos poco conocidos de la canción Noche de paz. Sigue leyendo Villancico “Noche de paz” cumple 200 años

Acaya

En principio el nombre designó, como recuerdo del pueblo aqueo, la zona norte del Peloponeso. Por asociación se extendió, el 146 a. C.. al territorio de las ciudades que habían formado la Liga Aquea.

Tras la derrota de la Liga y la destrucción de Corinto por los romanos el 146 a. C., este territorio quedó como provincia (Achaia) gobernada por un funcionario (praetor) romano. Durante algún tiempo este gobierno estuvo unido al de Macedonia. Comprendía la totalidad del área considerada en el mundo antiguo como Grecia. Es decir, el territorio al sur de las Termópilas, quedando excluidas, por tanto, Macedonia, Tesalia, Epiro y una parte de las islas del Egeo. Las ciudades del territorio fueron consideradas como tributarias (stipendiariae) de Roma a excepción de sus dos aliadas tradicionales, Atenas y Esparta, exentas por ello del pago de tributos. Bajo unas normas generales, que sustituyeron las formas de gobierno democráticas por las timocráticas, establecidas por los romanos, se reorganizó sin trastornos la vida de las ciudades. Éstas se gobernaron en un régimen de autonomía bajo la vigilancia discreta, pero atenta del gobernador romano. Sigue leyendo Acaya

Biblia: ¿Vivía la gente más de 900 años?

Este es un interesante artículo de answers in genesis; del cual les transcribimos una parte y les invitamos a que puedan leerlo completo. Saludos

La Biblia enseña con toda claridad que los primeros patriarcas vivían alrededor de 1.000 años de edad y hasta tenían hijos cuando ya habían vivido varios cientos de años.

“Matusalén vivió 900 años . . . pero estas historias que lees en la Biblia, no son necesariamente así”.1

Así como al compositor estadounidense George Gershwin, a mucha gente le resulta difícil de creer que Matusalén viviera hasta los 969 años de edad. Sin embargo, la Biblia enseña con toda claridad que los primeros patriarcas vivían hasta alrededor de 1.000 años de edad y que tenían hijos a pesar de tener varios cientos de años. También se encuentran menciones similares de largos ciclos de vida en la literatura secular de varias culturas antiguas (que incluyen a los babilonios, griegos, romanos, indios y chinos). Pero incluso una longitud de vida de casi 1.000 años es lamentablemente breve cuando tenemos en cuenta que Dios al principio nos creó con la finalidad de vivir para siempre.

Según la Biblia, Dios creó a los primeros seres humanos, Adán y Eva, sin pecado y con la capacidad de vivir para siempre, a quienes Dios les dio todo lo que necesitaban para su salud y felicidad eterna en el jardín del Edén; pero les advirtió no comiesen del fruto del árbol del conocimiento del bien y del mal o morirían, como toda su descendencia después de ellos (Génesis 2:16–17). Cuando el engaño de Satanás incitó a Eva a desobedecer la orden de Dios, y luego Adán que desobedeció intencionalmente, sus mentes y cuerpos cambiaron profundamente (Génesis 3). No sólo llegan a estar sujetos a la muerte, sino que su primer hijo (Caín) se convirtió en el primer asesino del mundo. En verdad, la paga del pecado es muerte, física y espiritualmente. Es aleccionador pensar que la Biblia hubiera contenido sólo unas pocas páginas, desde la creación hasta la caída en el pecado, si no fuera por el amor inmerecido de Dios, que prometió y envió al Mesías para salvarnos del pecado y de la muerte (Génesis 3:15; Isaías 25:8; Salmo 49:14–15; 1 Juan 5:13).

Por 1.500 años después de la creación, los hombres vivían vidas tan largas que la mayoría era o contemporáneo del primer hombre, Adán, o personalmente conocían a alguien que lo era. Los diez patriarcas (excluyendo Enoc) que precedieron al gran diluvio vivieron un promedio de 912 años. Lamec murió más joven, a los 777 años de edad, y Matusalén vivió más años, hasta los 969. Leer más….