El Atrio del Tabernáculo

  Éste era un vasto patio de 100 codos de largo por 50 de ancho (un codo equivale a algo menos de medio metro). En el interior se encontraba el altar del holocausto y la fuente de bronce y luego, en segundo plano, los lugares santos.

El cerco que rodeaba al recinto del atrio estaba hecho con cortinas (o colgaduras) de lino fino torcido, de 5 codos de alto, suspendidas por medio de corchetes de plata y varas conexivas de plata, las cuales estaban fijadas a columnas, cada una de las cuales descansaba sobre una basa de bronce. Había 20 columnas en el costado sur. 20 en el norte, 10 al occidente y 10 al levante. Continuar leyendo “El Atrio del Tabernáculo”

Abiatar

Nombre propio que significa «Padre de la abundancia».                                                              Hijo de Ahimelec, sumo sacerdote a quien sucedió en el cargo (1Sa_22:20). Fue un fiel consejero de David (2Sa_15:24; 2Sa_17:15; 2Sa_19:11); juntamente con Zadoc trajo el arca de la alianza a Jerusalén (2Sa_15:24 y 1Cr_15:11-12).

Hijo del sumo sacerdote Ahimélec, de la tribu de Leví y de la línea de Elí. (1Sa 14:3; 22:11; 23:6.) Vivió durante los reinados de Saúl, David y Salomón, y durante el reinado de David llegó a ser sumo sacerdote. Tuvo dos hijos: Jonatán y Ahimélec (el mismo nombre que el padre de Abiatar). (2Sa 15:27, 36; 8:17.) Continuar leyendo “Abiatar”

Profeta Ezequiel

Libro de Ezequiel

Vida del profeta.
Ezequiel (en hebreo Yejezque’el: “Dios conforta”) era de la clase sacerdotal , y fue llevado a Babilonia como cautivo en 598 a.C., juntamente con el rey Jeconías y parte de la aristocracia judaica. Según el mismo nos dice, moraba en una localidad llamada Tell-Abib, junto al río Kebar (o Naru Kabaru, de las inscripciones cuneiformes), al sur de Babilonia. Allí vivía con su esposa, participando de las penas de los exilados. En el año quinto de su cautividad (593), mientras se hallaba a orillas de dicho río, fue llamado misteriosamente al ministerio profético, que ejerció durante veintidós años. Su último escrito data del 572 a.C. (año 27 de su traslado a Babilonia). No sabemos cómo ni cuándo murió. Según una tradición antigua judaica, fue muerto por un juez del pueblo que había sido reprendido por el profeta. Continuar leyendo “Profeta Ezequiel”

Israel y el territorio que ocupa

Interesante artículo escrito por Juan Stam….algunos lo han considerado un tema polémico y ha causado controversia y debate. Esperamos les pueda ser de utilidad, bendiciones.

Muchos evangélicos — probablemente la mayoría, por lo menos en los EUA — defienden desde la Biblia al actual estado israelí. Por los mismos argumentos, rechazan los reclamos palestinos de una parte del territorio que antes ocupaban. Estos evangélicos ven la formación del estado israelí como un evidente cumplimiento profético, maravilloso e impactante, y hasta una prueba de la veracidad de la Biblia. Es, para ellos, también una señal de la pronta venida de Cristo. En esa teología sionista-evangélica, “Israel es el reloj de Dios”.

En cuanto a este tema, hay algo que me sorprende mucho: ningún pasaje del Nuevo Testamento enseña tal cosa. Jesús profetizó la destrucción de la ciudad de Jerusalén por los romanos (Mr 13; Lc 21; Mt 24), pero no procedió a anunciar la reconstrucción de esa ciudad, mucho menos el establecimiento de un futuro estado israelí. Según la versión en San Lucas, después de su destrucción “los gentiles pisotearán a Jerusalén, hasta que se cumplan los tiempos señalados para ellos” (Lc 21:24), A eso sigue, en los tres evangelios sinópticos, no un estado israelí sino el retorno de Cristo. Eso me parece muy significativo. Continuar leyendo “Israel y el territorio que ocupa”

Israel en la profecía bíblica

Por: Juan Stam

Uno de los pasajes proféticos más importantes, y muy citado en el NT, es el “pequeño libro de consolación” de Jer.30-31.  Como casi todo el libro de Jeremías, estos capítulos son una compilación de trozos de diversos discursos del profeta; parece componerse de más de diez oráculos distintos.  Están agrupados alrededor del tema común de la esperanza, para inspirar ánimo y consuelo en el pueblo.  En un libro cuya tónica constante es el juicio, dándole a Jeremías su epíteto de “profeta llorón”, los mensajes de esperanza se han concentrado en esta parte central (capp.30-33).

En este ejercicio demostrativo no intentaremos una exégesis completa de los dos capítulos.  Nos concentraremos en los pasajes que tienen aspecto predictivo, especialmente 31.15-17 y 31.31-40.  Seguiremos básicamente las pautas señaladas en la conferencia misma, según se aplican a este pasaje.

Contexto y propósito del pasaje:

Los diferentes oráculos (o mini-oráculos) que componen estos capítulos son de origen diverso.  Algunos son de principios del ministerio de Jeremías (628-586 aC) y se refieren específicamente al retorno de los exiliados del reino del norte (Israel) que cayó ante Asiria en 722 aC.  Este parece ser el caso en los oráculos que se refieren a “Efraín” (apodo para Israel) o que mencionan a Samaria.  Otros parecen haber sido escritos en vísperas de la caída de Jerusalén en 587 aC y tienen que ver con los exiliados de Judá. Continuar leyendo “Israel en la profecía bíblica”