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Apostol Pablo

(Saulo de Tarso, también llamado San Pablo Apóstol; Tarso, Cilicia, h. 4/15 – Roma?, h. 64/68) Apóstol del cristianismo. Tras haber destacado como furibundo fustigador de la secta cristiana en su juventud, una milagrosa aparición de Jesús convirtió a San Pablo en el más ardiente propagandista del cristianismo, que extendió con sus predicaciones más allá del pueblo judío, entre los gentiles: viajó como misionero por Grecia, Asia Menor, Siria y Palestina y escribió misivas (las Epístolas) a diversos pueblos del entorno mediterráneo.

Los esfuerzos de San Pablo para llevar a buen fin su visión de una iglesia mundial fueron decisivos en la rápida difusión del cristianismo y en su posterior consolidación como una religión universal. Ninguno de los seguidores de Jesucristo contribuyó tanto como él a establecer los fundamentos de la doctrina y la práctica cristianas. Sigue leyendo Apostol Pablo

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Asón

Puerto marítimo de Misia, al oeste de Asia Menor, en la costa septentrional del golfo de Adramicio a unos 32 kilómetros de Troas (Hch_20:13-14). Una ojeada al mapa muestra que Pablo pudo llegar tan pronto andando, de Troas a Asón, como yendo en barco.

En su tercera gira misional, ya de regreso a Jerusalén, el apóstol Pablo se detuvo en Troas. Desde allí envió a Lucas y a otros para que fueran en barco a Asón, donde planeaba reunirse con ellos. El barco tenía que circunnavegar el cabo Baba (Lectum) para llegar a Asón (al otro lado del promontorio), lo que le permitiría a Pablo cruzar este promontorio a pie desde Troas (unos 32 Km.) y llegar a Asón a tiempo de embarcar hacia Mitilene, en la isla de Lesbos, al S. de Asón. (Hch 20:6, 13, 14.)

Este lugar está ahora totalmente asolado, pero sus ruinas están bien conservadas, algunas de granito. No lejos se levanta la actual ciudad de Beiram.

 

El Mensaje de la Cruz

por Juan Stam

El carácter de la predicación como palabra de Dios nos dignifica y nos humilla a la vez.

Yo mismo, hermanos, cuando fui a anunciarles el testimonio de Dios, no lo hice con gran elocuencia y sabiduría. Me propuse, más bien, estando entre ustedes, no saber de alguna cosa, excepto de Jesucristo y de éste crucificado (1 Corintios 1.18-2.2).El mensaje de la cruz es una locura para los que se pierden; en cambio, para los que se salvan, es decir, para nosotros, este mensaje es el poder de Dios… Ya que Dios, en su sabio designio, dispuso que el mundo no lo conociera mediante la sabiduría humana, tuvo a bien salvar, mediante la locura de la predicación, a los que creen…. Este mensaje es motivo de tropiezo para los judíos, y es locura para los gentiles, pero para los que Dios ha llamado, es el poder de Dios y la sabiduría de Dios. Pues la locura de Dios es más sabia que la sabiduría humana, y la debilidad de Dios es más fuerte que la fuerza humana. Sigue leyendo El Mensaje de la Cruz