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Pentecostalidad Integral

Por Juan Stam

¡Todos debemos ser pentecostales! (como lo describe Hechos 2)

El día de Pentecostés es el paradigma para la Iglesia de todos los siglos. En él, Dios marcó a la Iglesia para siempre con su carácter carismático, bíblico y profético. Tan importante era ese día, que Cristo ordenó a sus discípulos quedarse sentados en Jerusalén hasta que no se cumpliera (Lc 24.49, kathísate). La misión no pudo iniciarse sin el don pentecostal. La Iglesia es Iglesia porque es pentecostal. Es fiel a su naturaleza y misión sólo cuando es fiel a su origen en el Pentecostés. Sigue leyendo Pentecostalidad Integral

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Antioquía de Pisidia

Esta ciudad fue fundada por Seluco Nicator (301-280 a. de J.C.), y nombrada por su padre Antíoco; está situada en una posición fuerte, en una meseta, cerca del río Antios. Asentada sobre un terreno grande, que pertenecía a los sacerdotes de la religión nativa, dominaba una de las grandes carreteras al oriente. No hay evidencia de que existiera aquí anteriormente una ciudad griega.

Colonos seléucidas eran griegos, judíos y frigios (Hechos 13:14, 50). Los romanos la hicieron una ciudad libre cerca de 189 a. de J.C., de modo que cesó de pagar tributo a los reyes seléucidas. Vino a ser parte de la provincia de Galacia en 39 a. de J.C. y fue hecha una colonia romana un poco antes de 6 a. de J.C. Pronto llegó a ser la capital de la parte sur de Galacia, y la principal de una serie de colonias militares.

Ha habido una disputa sobre si está situada en Frigia o Pisidia. Parece que en Hechos 19:6, y 18:23 favorece a Pisidia. Fue completamente latina hasta el siglo 3, cuando se revivió el griego. Fue romanizada más que cualquiera otra ciudad en el distrito. Pablo predicó allí dos sábados en su primer viaje, Hechos 13:14-52. Por causa de la oposición fomentada por los hombres de Listra, los misioneros la dejaron, Hechos 14:19-21.Puede ser que Pablo la haya visitado en su segundo y tercer viajes misioneros, Hechos 16:6; 18:23.

Acaya

En principio el nombre designó, como recuerdo del pueblo aqueo, la zona norte del Peloponeso. Por asociación se extendió, el 146 a. C.. al territorio de las ciudades que habían formado la Liga Aquea.

Tras la derrota de la Liga y la destrucción de Corinto por los romanos el 146 a. C., este territorio quedó como provincia (Achaia) gobernada por un funcionario (praetor) romano. Durante algún tiempo este gobierno estuvo unido al de Macedonia. Comprendía la totalidad del área considerada en el mundo antiguo como Grecia. Es decir, el territorio al sur de las Termópilas, quedando excluidas, por tanto, Macedonia, Tesalia, Epiro y una parte de las islas del Egeo. Las ciudades del territorio fueron consideradas como tributarias (stipendiariae) de Roma a excepción de sus dos aliadas tradicionales, Atenas y Esparta, exentas por ello del pago de tributos. Bajo unas normas generales, que sustituyeron las formas de gobierno democráticas por las timocráticas, establecidas por los romanos, se reorganizó sin trastornos la vida de las ciudades. Éstas se gobernaron en un régimen de autonomía bajo la vigilancia discreta, pero atenta del gobernador romano. Sigue leyendo Acaya

Periodo Intertestamentario

Período Ínter-testamentario

Introducción:

 Al Período Intertestamentario se lo conoce como el tiempo o periodo de silencio entre el Nuevo y el Antiguo Testamento. Esto significa que fue entre el último de los profetas (Malaquías) y el primero en el Nuevo Testamento que fue Juan el Bautista por el año 30 de la era cristiana, eso encierra un tiempo de 450 años aproximadamente.

En éste período de aparente silencio no se paró la historia, la filosofía, ni la teología. Al terminar lo que conocemos como el Antiguo Testamento, Israel siguió en la incertidumbre socio política. Hay que tomar en cuenta que históricamente Dios ha usado todos los períodos buenos y malos en la extensión de su reino y cumplimiento de su palabra.

Marco histórico de los dos grandes imperios durante este periodo: Sigue leyendo Periodo Intertestamentario

Los Esenios

Secta judía acerca de la que existe poca información histórica clara; florecieron 150 antes de Cristo hasta 70 después de Cristo. Por la época de Cristo, estaba constituida por hombres que se daban al ascetismo en mayor o menor grado. Con la esperanza de escapar a las impurezas rituales, se constituían en colonias separadas. El desierto de Judá, en las cercanías de En-gadi, era su lugar de residencia favorito, aunque estaban también establecidos en diferentes pueblos de Judá. Cada agrupación tenía su propia sinagoga, un refectorio para la comida en común y para las asambleas, con una instalación para los baños diarios en agua corriente. El que entraba en la comunidad abandonaba todos sus bienes. Leían constantemente la ley de Moisés y se esforzaban en observarla en todos los detalles de su existencia. Vivían, vestían y se alimentaban de forma sencilla. Se dedicaban a la agricultura y a otros trabajos útiles. Los esenios subvenían sus propias necesidades, y prácticamente podían vivir sin utilizar el dinero. Cuando viajaban, eran hospedados y alimentados gratuitamente por los miembros de la comunidad en los otros lugares. No poseían esclavos, pues no reconocían diferencias de condición, excepto en el plano moral, en el que distinguían entre puros e impuros. Los esenios no menospreciaban el matrimonio, pero se abstenían de él, a excepción de algunos entre ellos. Sus normas morales eran de tipo ascético, con muchas exigencias sobre sí mismos. Prometían «honrar a Dios, ser justos hacia el prójimo, no herir a nadie, ni siquiera cuando eran provocados, detestar el mal, alentar el bien, ser leales, especialmente hacia las autoridades, amar la verdad, desenmascarar a los hipócritas, no hurtar nada, abstenerse de toda ganancia ilícita». Esperaban un Mesías para establecer el reino de los justos. Sigue leyendo Los Esenios