Descubre un análisis detallado sobre: “El diezmo en el Nuevo Testamento”, evaluando los argumentos a favor de su continuidad en el cristianismo moderno. Explora las enseñanzas de Jesús, Pablo y la iglesia primitiva sobre la generosidad y el apoyo mutuo, y entiende por qué el “diezmo” no es una obligación vinculante para los cristianos hoy.

El diezmo, una práctica religiosa establecida en el Antiguo Testamento, se ha convertido en un tema controvertido dentro del cristianismo moderno.
En particular, algunos defensores del diezmo argumentan que la obligación de diezmar se mantiene en el Nuevo Pacto, apoyándose en varios pasajes del Nuevo Testamento.
Sin embargo, al analizar dichos argumentos, se puede concluir que, aunque algunos de estos pasajes pueden ser interpretados como una referencia al diezmo, ninguno establece de manera definitiva que los cristianos deban seguir la práctica del diezmo al estilo del Antiguo Testamento.
El Diezmo y el Ejemplo de Jesús
Uno de los primeros argumentos presentados es el ejemplo de Jesús. El hecho de que Jesús nunca fue acusado de no diezmar implica que él cumplió con esta obligación. Sin embargo, este razonamiento no es concluyente. El diezmo, según la ley mosaica, solo se aplicaba a productos agrícolas y ganado, y Jesús, como carpintero, no estaba sujeto a estos requisitos. Además, si aceptamos que Jesús realmente diezmo, esto implicaría una obligación de un 20% y no del 10% que comúnmente se asocia con el diezmo en la práctica cristiana moderna.
La Interpretación de «Dar a César lo que es de César»
Al decir Jesús “dad a César lo que es de César y a Dios lo que es de Dios” (Mateo 22:15-22), no es un mandato para diezmar. Este pasaje, más bien, se refiere al pago de los impuestos, no a diezmos, y no establece un mandato directo sobre las ofrendas. La interpretación de “dar a Dios lo que es de Dios” como un mandato para diezmar es debatida, ya que el contexto no menciona el diezmo y la palabra griega utilizada para “dar” (apodidōmi) tiene más sentido en el contexto de los impuestos.
El Argumento de Hebreos 7 y el Sacerdocio de Melquisedec
Algunos argumentan que Hebreos 7 es clave en el tema del diezmo. Para entender el contexto debemos leer Génesis 14. En resumen, Génesis 14 nos dice que: Amrafel de Sinar, Arioc de Elasar, Quedorlaomer de Elam y Tidal de Goyim. Habían invadido las ciudades de Sodoma y Gomorra, y se habían llevado cautivo a Lot, sobrino de Abram. Abram, al enterarse del cautiverio de Lot, persiguió a los invasores. En una audaz acción nocturna, derrotó a los reyes invasores y rescató a Lot y sus posesiones. Al regresar de la batalla, Abram se encontró con Melquisedec, rey de Salem y sacerdote del Dios Altísimo. Melquisedec bendijo a Abram y le ofreció pan y vino. A su vez, Abram le entregó el diezmo de todo el botín recuperado.
En este contexto, el diezmo no era simplemente un pago de impuestos, sino un reconocimiento de autoridad y una ofrenda de adoración. Al entregarle el diezmo a Melquisedec, Abraham estaba reconociendo la superioridad espiritual de este personaje misterioso.
Melquisedec, como rey-sacerdote, es visto en el Nuevo Testamento (Hebreos 7) como un prototipo de Jesucristo. Su encuentro con Abram anticipa la relación de los creyentes con Cristo. Este pasaje no tiene como objetivo imponer el diezmo, sino que su propósito es subrayar la superioridad del sacerdocio de Melquisedec sobre el de Aarón. El autor de Hebreos no está promoviendo el diezmo como una obligación cristiana, sino utilizando este ejemplo para ilustrar un punto teológico sobre el sacerdocio eterno de Cristo.
El acto de Abraham, es visto como un modelo de agradecimiento y de honra a Dios, pero no necesariamente como una obligación para los cristianos hoy. Abraham no estaba bajo la ley mosaica cuando dio el diezmo, lo que sugiere que no se trataba de un mandato, sino de un acto voluntario de gratitud.
Jesús y el Diezmo en Mateo 23:23 y Lucas 11:42
Los pasajes de Mateo 23:23 y Lucas 11:42 se utilizan a menudo en debates sobre el diezmo en el cristianismo. Sin embargo, es crucial analizarlos en su contexto completo.
En Mateo 23:23, Jesús critica a los fariseos por su legalismo excesivo, señalando que han descuidado aspectos más fundamentales de la ley como la justicia, la misericordia y la fe. Aunque menciona el diezmo, lo hace dentro de una lista de prácticas religiosas que, si bien son importantes, no deben eclipsar la esencia de la ley de Dios.
En Lucas 11:42, Jesús también critica a los fariseos por su exteriorismo religioso, enfatizando la importancia de la pureza interior. En ningún momento de estos pasajes, Jesús ordena explícitamente a sus seguidores que diezmen.
¿Qué podemos concluir de estas enseñanzas?
Jesús no condena el diezmo. Si bien no lo enfatiza, tampoco lo condena. La prioridad está en la justicia, la misericordia y la fe. Jesús resalta que estos valores son fundamentales para la vida cristiana y no deben ser relegados a un segundo plano. Mientras que el diezmo era una práctica común en la época de Jesús, sus enseñanzas apuntan hacia una espiritualidad más profunda y una generosidad que va más allá del cumplimiento legalista de una norma.
La Parábola del Fariseo y el Diezmo en Lucas 18:9
El argumento de Lucas 18:9 sostiene que, dado que el fariseo de la parábola dice que diezmaba de todo lo que ganaba, los cristianos también deberían diezmar de todos sus ingresos. Sin embargo, este es un ejemplo de una actitud farisaica que va más allá de lo requerido por la ley.
El fariseo en la parábola se jacta de su cumplimiento, pero el punto de la historia no es el diezmo, sino la actitud del corazón. Además, la Mishná habla sobre reglas adicionales que algunos judíos adoptaban, como diezmar incluso lo que no era estrictamente obligatorio, lo que no necesariamente implica que los cristianos deban imitar esta práctica.
Las Enseñanzas de Pablo: Generosidad y Apoyo a los Ministros
Aunque el apóstol Pablo nunca menciona explícitamente el diezmo, sí hace referencia al principio de dar proporcionalmente según se haya prosperado (1 Corintios 16:2) y de que los ministros del evangelio deben ser sustentados por la comunidad (1 Corintios 9:13-14).
Sin embargo, esto no es un mandato explícito para diezmar el 10% de los ingresos, sino un principio de generosidad y apoyo a los ministros de la obra.
El apóstol Pablo, en sus cartas, habla del principio de dar generosamente, pero sin la necesidad de adherirse a una cantidad fija como el diezmo. En 2 Corintios 9:7, Pablo dice que cada uno debe dar «según lo haya dispuesto en su corazón», sin obligación, sino con alegría y disposición. Este enfoque resalta la importancia de la intención y la disposición interna al dar. No se trata de una cantidad fija, sino de un acto de generosidad motivado por el amor y la gratitud.
La Iglesia Primitiva y el Apoyo a los Necesitados: Más que un Mandato del Diezmo
En los primeros tiempos de la iglesia cristiana, los creyentes compartían lo que tenían de manera voluntaria para cubrir las necesidades de la comunidad (Hechos 2:44-45).
Este principio de solidaridad y apoyo mutuo era un acto de generosidad, pero no estaba centrado en el diezmo, sino en una entrega libre y voluntaria de los bienes. La iglesia primitiva nos enseña que la generosidad debe estar basada en la voluntad de servir y apoyar a otros, no en el cumplimiento de un mandato.
La Nueva Alianza: El Llamado a la Generosidad Libre y Alegre
La enseñanza del Nuevo Testamento no establece un mandato estricto para dar el diezmo. En lugar de eso, llama a los creyentes a una generosidad libre, alegre y dispuesta. Como lo expresa Pablo en 2 Corintios 9:6-7, «cada uno debe dar según lo que haya decidido en su corazón», indicando que la generosidad no debe ser forzada ni basada en una cantidad específica, sino en el deseo sincero de apoyar la obra de Dios y a los demás. En la nueva alianza, la motivación es lo que importa, y la generosidad debe ser una respuesta de gratitud y amor a Dios.
Conclusión
Aunque existen varios argumentos en el Nuevo Testamento que podrían interpretarse como un apoyo a la práctica del diezmo, no hay evidencia clara ni un mandato directo que exija que los cristianos diezmen en el sentido tradicional del Antiguo Testamento.
Los pasajes citados tienden a estar más enfocados en principios de generosidad, apoyo mutuo y el cumplimiento de los deberes religiosos dentro del contexto cultural y religioso de la época. En última instancia, la enseñanza del Nuevo Testamento enfatiza la libertad en Cristo, y la práctica del diezmo, aunque útil para algunos, no debe ser vista como una obligación vinculante para todos los cristianos.
Con el objetivo de ofrecer una lectura más ágil y accesible. Este artículo es una versión resumida del contenido original. ¡No te pierdas nuestras nuevas publicaciones!
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