Explora la historia de los reyes Joram de Israel y Judá en la Biblia. Analiza sus reinados, las diferencias en sus políticas y el impacto de su liderazgo en los reinos del Antiguo Testamento.
Al observar la historia bíblica, el nombre Joram es compartido por dos reyes que gobernaron en dos reinos diferentes, uno en Israel y el otro en Judá. Ambos monarcas compartían el mismo nombre, sus vidas y reinados presentaron marcadas diferencias, especialmente en cuanto a su carácter y las acciones que llevaron a cabo durante su mandato. Basándonos en las narrativas de 2 libro de Reyes y 2 de Crónicas, analizaremos las características y el legado de Joram de Israel y Joram de Judá.
Joram de Israel: Un Rey bajo la Sombra de Acab
Joram de Israel, fue hijo del rey Acab y de Jezabel, su vida y reinado están marcados por las influencias negativas de sus padres, a quienes conocemos por su impiedad y por haber promovido la adoración a Baal en Israel. Leemos en el 2 libro de Reyes, que Joram ascendió al trono en el año dieciocho de Josafat, y reino durante doce años. Aunque Joram continuó la política idólatra de su padre, se menciona que, en cierto sentido, fue «menos malo» que Acab, lo que indica un pequeño matiz de diferencia en su comportamiento respecto a su familia.
La narración bíblica nos presenta a Joram como un rey que, a pesar de ser infiel a Dio, intentó moderar las atrocidades de su familia. En 2 Reyes 3:2-3, se dice que “hizo lo malo ante los ojos de Jehová, pero no como su padre y su madre, porque apartó las estatuas de Baal que su padre había hecho”. Este acto de apartar las estatuas de Baal, aunque insuficiente, revela una ligera inclinación hacia el bien, aunque Joram continuó permitiendo que el pueblo de Israel practicara la idolatría.
Uno de los momentos más destacados de su reinado fue su participación en la coalición contra Moab, relatado en 2 Reyes 3. Joram, junto con el rey Josafat de Judá y el rey de Edom, lucharon contra el rey de Moab. Sin embargo, esta campaña militar estuvo marcada por dificultades y fracasos, como la falta de agua para el ejército, lo que llevó a Joram a buscar la ayuda del profeta Eliseo (2 Reyes 3:9-20). A pesar de las derrotas, el relato muestra que Joram mantenía su confianza en los dioses, pero su reinado estuvo marcado por la inestabilidad interna y la continua lucha por la supervivencia del reino.
En cuanto a su muerte, Joram fue herido en una batalla contra Hazael, rey de Siria, en el campo de Naboth, donde finalmente murió. El evento de su muerte está descrito en 2 Reyes 9:24-26. Así, el reinado de Joram en Israel concluyó trágicamente, y con su muerte, el reino del norte de Israel continuó su declive hacia la destrucción.
Joram de Judá: Un Rey Impío bajo la Influencia de su Padre Josafat
El segundo rey Joram, quien gobernó el reino de Judá, también conocido como Jehoram, fue hijo del rey Josafat (2 Reyes 8:16). Su reinado se distingue por ser uno de los más impíos en la historia de los reyes de Judá. A diferencia de su padre, Josafat, un rey en su mayoría piadoso que intentó seguir los caminos de Jehová, Joram de Judá se desvió completamente de la fe.
El reinado de Joram se caracteriza por su inclinación hacia la idolatría y su adopción de políticas paganas. En 2 Reyes 8:18, se menciona que «anduvo en el camino de los reyes de Israel, como había hecho la casa de Acab, porque la hija de Acab fue su mujer». Este matrimonio con la hija de Acab, Atalía, fue un acto que lo unió políticamente al reino de Israel y, al mismo tiempo, lo llevó a adoptar las prácticas idólatras de esa casa real. Como resultado, el pueblo de Judá experimentó un alejamiento de Dios y espiritualidad que habían caracterizado el reino bajo reyes como David y Josafat.
Joram fue el responsable de la muerte de sus hermanos, un acto de crueldad y consolidación de poder que es narrado en 2 Crónicas 21:4: “Y mató a todos sus hermanos con la espada, y aun algunos de los príncipes de Israel”. Este acto demostró la naturaleza despiadada de Joram, quien utilizó la violencia para asegurar su dominio en el trono de Judá. Además, el reinado de Joram estuvo marcado por constantes conflictos con los pueblos vecinos, como los edomitas y los filisteos, quienes se rebelaron durante su mandato (2 Reyes 8:20-22).
El profeta Eliseo envió una carta que predijo la calamidad sobre él y su reino, debido a su apostasía (2 Crónicas 21:12-15). Finalmente, Joram murió de una enfermedad dolorosa, que se describe en 2 Crónicas 21:18-19 como una enfermedad intestinal grave, y su muerte estuvo acompañada de una rebelión interna en Judá.
Conclusión: Un Legado de Impiedad y Caos
En conclusión, aunque los dos reyes llamados Joram compartieron el mismo nombre, sus reinados fueron notablemente distintos. Joram de Israel, aunque continuó la maldad de su padre Acab, mostró ciertos atisbos de moderación, mientras que Joram de Judá cayó en una profunda impiedad, desviándose completamente de los caminos de su padre Josafat. Ambos reinos experimentaron momentos de conflicto y sufrimiento bajo estos monarcas, y la corrupción de estos líderes contribuyó al eventual colapso de los reinos de Israel y Judá.
Los relatos de estos dos reyes, narrados principalmente en 2 Reyes, sirven como advertencias sobre el poder de la influencia familiar y las consecuencias del liderazgo impío. La historia de los reyes Joram nos recuerda que la fidelidad a Dios, aunque a menudo desafiante, es la clave para la estabilidad y la prosperidad de cualquier nación, y el abandono de esos principios conduce a la decadencia y la destrucción.
Descubre más desde TeoNexus
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.