Un análisis crítico y reflexivo sobre las raíces del Pentecostalismo Clásico, la evolución hacia el Neopentecostalismo moderno, sus tensiones teológicas, implicaciones espirituales y el futuro del movimiento carismático a la luz de las Escrituras.

“Examinadlo todo; retened lo bueno” (1 Tesalonicenses 5:21). A comienzos del siglo XX, las iglesias tradicionales parecían adormecidas, en medio de ese adormecimiento surgió un nuevo movimiento. Un puñado de creyentes, clamaban por un nuevo derramamiento del Espíritu Santo. Allí nació lo que hoy se le denomina Pentecostalismo Clásico, un despertar marcado por la centralidad de la cruz, la santidad del creyente y la urgencia misionera.
Más de un siglo después, este movimiento ha tomado múltiples formas, diversidad de grupos y expresiones. Una de ellas —el Neopentecostalismo— que ha crecido de manera vertiginosa. Pero, ¿es este crecimiento un signo de avivamiento genuino, o una señal de desviación espiritual? ¿Asistimos a una renovación del cristianismo o a una peligrosa mezcla de fe y espectáculo?
Estas líneas, que aquí presento, no pretenden ser un discurso vehemente, sino una advertencia. No una negación de lo carismático, sino una defensa del discernimiento espiritual. No una crítica contra el mover del Espíritu, sino un llamado a volver a la Palabra.
Pentecostalismo Clásico: Un Evangelio de Poder, Cruz y Santidad
“Y recibiréis poder cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos…” (Hechos 1:8)
La Calle Azusa: Un Pentecostés para los Humildes
El Pentecostalismo Clásico no nació en catedrales, sino con afroamericanos, mujeres, pobres, inmigrantes. Los excluidos se convirtieron en protagonistas del avivamiento. Su teología, lejos de ser sofisticada, estaba impregnada de Biblia, oración, ayuno y santidad. El “bautismo en el Espíritu Santo” no era una herramienta para el éxito personal, sino una capacitación para testificar a Cristo.
“Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame” (Lucas 9:23)
Una Teología Centrada en la Cruz
El Pentecostalismo original no prometía riquezas ni inmunidad al dolor. Al contrario: enseñaba que el sufrimiento era parte de la vida cristiana. El mensaje de la cruz —escándalo para algunos y locura para otros (1 Corintios 1:18)— era el corazón del discipulado.
Neopentecostalismo: Un Espíritu Reformulado por la Cultura del Éxito
“Tiempos vendrán cuando no sufrirán la sana doctrina…” (2 Timoteo 4:3). A mediados del siglo XX, comenzó a gestarse una nueva forma de pentecostalismo. Un movimiento lleno de pragmatismo1 norteamericano, el crecimiento numérico se convirtió en sinónimo de bendición. Surgieron figuras como Kenneth Hagin2, Benny Hinn y Creflo Dollar, que popularizaron doctrinas ajenas al evangelio apostólico.
Confesión Positiva y Evangelio de la Prosperidad
Muchos predicadores de esta línea teológica, trajeron nuevas interpretaciones superficiales de textos como Marcos 11:24 o 3 Juan 2, se empezó a enseñar que la fe podía usarse como una herramienta para obtener salud, dinero y éxito. Las palabras habladas se volvieron “decretos”, y el creyente, un “pequeño dios” con poder creador.
Pero, ¿es eso fe bíblica? ¿No enseñó acaso el Señor que “no se puede servir a Dios y a las riquezas” (Mateo 6:24)? ¿Dónde queda la enseñanza del apóstol Pablo, quien sabía vivir en pobreza y en abundancia (Filipenses 4:12), y que consideraba su sufrimiento como parte de su llamamiento apostólico (Hechos 9:16)?
Un Liderazgo “Ungido”, sin rendición de cuentas a nadie. El Neopentecostalismo ha generado un culto a la personalidad, donde los “apóstoles” y “profetas” no rinden cuentas ni al cuerpo de Cristo menos a las Escrituras. En lugar de iglesias, proliferan imperios religiosos centrados en figuras carismáticas que, como en los tiempos de los falsos profetas de Israel, proclaman: «Paz, paz; y no hay paz» (Jeremías 6:14).
Dos Caminos: Uno a la Cruz, Otro al Espejismo del Poder
| Tema | Pentecostalismo Clásico | Neopentecostalismo |
|---|---|---|
| Cristología | Cristo crucificado: ejemplo de entrega y humildad | Cristo exaltado: modelo de éxito y autoridad |
| Espíritu Santo | Poder para testimonio y santidad | Poder para milagros, éxito y reconocimiento |
| Ética del sufrimiento | Parte natural del discipulado (2 Tim 3:12) | Indicador de falta de fe o “maldición” |
| Ministerio | Iglesia local, gobierno | Liderazgo carismático con “unción especial” |
| Fuente doctrinal | Escritura y tradición pentecostal | Revelaciones, visiones, decretos, experiencias subjetivas |
| Misión | Evangelización y esperanza escatológica | Transformación socioeconómica inmediata |
La Crisis del Movimiento Carismático: ¿Reforma o Ruptura?
Mi pueblo fue destruido por falta de conocimiento (Oseas 4:6). La influencia del Neopentecostalismo en África, América Latina y Asia ha sido muy vasta. Pero en muchos casos, no ha sido una reproducción del evangelio, sino su mutación cultural. Se han mezclado elementos del animismo, el mercado y la política, generando sincretismos peligrosos.
Frente a esta situación, algunas denominaciones clásicas han comenzado a recuperar su legado:
- Las Asambleas de Dios en Estados Unidos, han rechazado explícitamente la Teología de la Prosperidad.
- Seminarios como AGTS y Pentecostal Theological Seminary promueven un retorno a las Escrituras y a la ortodoxia cristiana.
- Nuevos movimientos pentecostales están enfatizando la teología reformada y la exégesis bíblica, combinando poder espiritual con profundidad doctrinal.
Juventud, Espíritu y Verdad
«El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias» (Apocalipsis 2:7). Los jóvenes, actualmente, no buscan solo un culto emocionante. Quieren coherencia, autenticidad y profundidad. Anhelan un cristianismo que no les prometa riquezas, sino vida eterna; no fama, sino santidad; no manipulación emocional, sino verdad revelada. El Pentecostalismo tiene la oportunidad histórica de ser una respuesta viva y poderosa si y solo si recupera su raíz: la Palabra, la Cruz, el Espíritu y la Misión.
Conclusión:
El fuego que cayó en Azusa fue un fuego de humildad, arrepentimiento, poder y santidad. Hoy, ese fuego está siendo sustituido por luces artificiales, escenarios espectaculares y doctrinas que seducen a los oídos, pero alejan del evangelio.
“Porque se levantarán falsos cristos y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuere posible, aun a los escogidos” (Mateo 24:24)
El reto para el pentecostalismo actual no es negar lo carismático, sino redimirlo desde la Escritura. No apagar el Espíritu, pero tampoco permitir que lo profano se disfrace de lo santo.
Hay dos caminos: uno lleva a la cruz, y el otro al aplauso. Uno forma mártires y discípulos; el otro, celebridades. Uno glorifica a Cristo; el otro, al hombre. Es tiempo de elegir.
- Actitud que prioriza lo práctico y útil, y una doctrina filosófica que considera que la validez de una idea se mide por sus consecuencias prácticas. ↩︎
- Kenneth Erwin Hagin, fue un predicador estadounidense. Conocido por ser pionero del movimiento Palabra de Fe ↩︎
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