Confesión de Fe

Las convicciones que orientan TeoNexus

Toda reflexión publicada en TeoNexus nace de una convicción fundamental: Dios se ha revelado de manera suficiente en las Sagradas Escrituras y continúa hablando a su Iglesia por medio de ellas.

Esta confesión resume las doctrinas fundamentales que orientan nuestro trabajo. No pretende reemplazar las grandes confesiones históricas de la Iglesia, sino expresar con claridad el marco teológico desde el cual investigamos, escribimos y dialogamos con la cultura contemporánea.

La autoridad de las Sagradas Escrituras

Creemos que la Biblia es la Palabra de Dios, inspirada por el Espíritu Santo, plenamente verdadera y suficiente como regla suprema de fe y práctica (2 Timoteo 3:16–17; 2 Pedro 1:20–21).

Las Escrituras constituyen la autoridad final para la Iglesia y están por encima de toda tradición, experiencia, sistema filosófico o autoridad humana. Procuramos interpretarlas respetando su contexto histórico, literario y teológico, permitiendo que la Escritura interprete la Escritura.

Dios: Padre, Hijo y Espíritu Santo

Creemos en un solo Dios vivo y verdadero, eterno, santo, soberano y digno de toda adoración (Deuteronomio 6:4; Mateo 28:19).

Dios existe eternamente en tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo, iguales en esencia, poder y gloria, actuando perfectamente unidos en la creación, la redención y la consumación de todas las cosas.

Jesucristo

Creemos que Jesucristo es el Hijo eterno de Dios, verdadero Dios y verdadero hombre (Juan 1:1–14).

Fue concebido por el Espíritu Santo y nació de la Virgen María; vivió una vida sin pecado, murió voluntariamente como sacrificio sustitutorio por nuestros pecados, resucitó corporalmente al tercer día, ascendió al cielo y reina a la diestra del Padre. Esperamos su retorno visible y glorioso para establecer definitivamente su Reino (1 Corintios 15:3–4; Hechos 1:9–11).

El ser humano y el pecado

Creemos que el ser humano fue creado a imagen de Dios para vivir en comunión con Él (Génesis 1:26–27).

Como consecuencia de la caída, toda la humanidad quedó afectada por el pecado, separada de Dios e incapaz de alcanzar la salvación por sus propios méritos (Romanos 3:23; Efesios 2:1–3).

La salvación por gracia

Creemos que la salvación es enteramente obra de la gracia de Dios y se recibe únicamente mediante la fe en Jesucristo (Efesios 2:8–9).

Por la obra redentora de Cristo, el creyente es justificado, reconciliado con Dios, adoptado como hijo y llamado a una vida nueva. Toda la gloria de la salvación pertenece únicamente a Dios (Romanos 5:1; Tito 3:5–7).

El Espíritu Santo

Creemos que el Espíritu Santo aplica eficazmente la obra de Cristo en la vida del creyente.

Él convence de pecado, regenera, santifica, capacita para el servicio, concede dones para la edificación de la Iglesia y produce el fruto de una vida transformada conforme al carácter de Cristo (Juan 16:8–15; Gálatas 5:22–23).

La Iglesia

Creemos en la Iglesia universal, formada por todos aquellos que pertenecen a Jesucristo por medio de la fe (Efesios 4:4–6).

La Iglesia existe para glorificar a Dios mediante la adoración, la proclamación del Evangelio, el discipulado, el servicio al prójimo y el testimonio fiel en medio del mundo.

Las ordenanzas

Creemos que el bautismo en agua y la Cena del Señor fueron instituidos por Jesucristo como ordenanzas para su Iglesia.

No constituyen medios de salvación, sino signos visibles de la gracia de Dios y testimonios públicos de la fe del creyente (Mateo 28:19–20; 1 Corintios 11:23–26).

La esperanza futura

Creemos en el retorno personal y glorioso de Jesucristo, en la resurrección corporal de todos los seres humanos, en el juicio final y en la consumación del Reino de Dios (Apocalipsis 21–22).

Los creyentes disfrutarán eternamente de la presencia de Dios en la nueva creación, mientras que quienes rechacen definitivamente a Cristo enfrentarán el juicio justo de Dios.

Nuestra ubicación teológica

TeoNexus se sitúa dentro del protestantismo evangélico histórico. Nuestra reflexión se nutre especialmente de la tradición reformada en su comprensión de la autoridad de las Escrituras, la centralidad de la gracia, la soberanía de Dios y el valor de la teología histórica. Al mismo tiempo, reconocemos la importancia de la obra presente del Espíritu Santo y valoramos el legado del pentecostalismo clásico en su énfasis en la vida de santidad, la evangelización y la misión de la Iglesia.

En aquellos asuntos donde el cristianismo evangélico mantiene diferencias legítimas de interpretación, procuramos abordar cada tema con honestidad intelectual, rigor exegético y respeto hacia quienes sostienen posiciones distintas.

Nuestro compromiso no es defender una tradición denominacional por encima de las Escrituras, sino permanecer siempre bajo la autoridad de la Palabra de Dios.

Nuestro compromiso

Toda publicación de TeoNexus busca ser coherente con estas convicciones.

Escribimos convencidos de que la teología debe conducir a una adoración más profunda, a una vida más santa y a un testimonio más fiel del Evangelio en medio de la cultura contemporánea.

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