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Pentecostalidad Integral

Por Juan Stam

¡Todos debemos ser pentecostales! (como lo describe Hechos 2)

El día de Pentecostés es el paradigma para la Iglesia de todos los siglos. En él, Dios marcó a la Iglesia para siempre con su carácter carismático, bíblico y profético. Tan importante era ese día, que Cristo ordenó a sus discípulos quedarse sentados en Jerusalén hasta que no se cumpliera (Lc 24.49, kathísate). La misión no pudo iniciarse sin el don pentecostal. La Iglesia es Iglesia porque es pentecostal. Es fiel a su naturaleza y misión sólo cuando es fiel a su origen en el Pentecostés. Sigue leyendo Pentecostalidad Integral

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Profeta Ezequiel

Libro de Ezequiel

Vida del profeta.
Ezequiel (en hebreo Yejezque’el: “Dios conforta”) era de la clase sacerdotal , y fue llevado a Babilonia como cautivo en 598 a.C., juntamente con el rey Jeconías y parte de la aristocracia judaica. Según el mismo nos dice, moraba en una localidad llamada Tell-Abib, junto al río Kebar (o Naru Kabaru, de las inscripciones cuneiformes), al sur de Babilonia. Allí vivía con su esposa, participando de las penas de los exilados. En el año quinto de su cautividad (593), mientras se hallaba a orillas de dicho río, fue llamado misteriosamente al ministerio profético, que ejerció durante veintidós años. Su último escrito data del 572 a.C. (año 27 de su traslado a Babilonia). No sabemos cómo ni cuándo murió. Según una tradición antigua judaica, fue muerto por un juez del pueblo que había sido reprendido por el profeta. Sigue leyendo Profeta Ezequiel

Mateo 28 La Resurrección

11096488_483675701785967_3167828502489518871_oPasado el día de reposo,* al amanecer del primer día de la semana, vinieron María Magdalena y la otra María, a ver el sepulcro.
Y hubo un gran terremoto; porque un ángel del Señor, descendiendo del cielo y llegando, removió la piedra, y se sentó sobre ella.
Su aspecto era como un relámpago, y su vestido blanco como la nieve.
Y de miedo de él los guardas temblaron y se quedaron como muertos.
Mas el ángel, respondiendo, dijo a las mujeres: No temáis vosotras; porque yo sé que buscáis a Jesús, el que fue crucificado.

No está aquí, pues ha resucitado, como dijo. Venid, ved el lugar donde fue puesto el Señor.
E id pronto y decid a sus discípulos que ha resucitado de los muertos, y he aquí va delante de vosotros a Galilea; allí le veréis. He aquí, os lo he dicho.  Sigue leyendo Mateo 28 La Resurrección

Israel y el territorio que ocupa

Interesante artículo escrito por Juan Stam….algunos lo han considerado un tema polémico y ha causado controversia y debate. Esperamos les pueda ser de utilidad, bendiciones.

Muchos evangélicos — probablemente la mayoría, por lo menos en los EUA — defienden desde la Biblia al actual estado israelí. Por los mismos argumentos, rechazan los reclamos palestinos de una parte del territorio que antes ocupaban. Estos evangélicos ven la formación del estado israelí como un evidente cumplimiento profético, maravilloso e impactante, y hasta una prueba de la veracidad de la Biblia. Es, para ellos, también una señal de la pronta venida de Cristo. En esa teología sionista-evangélica, “Israel es el reloj de Dios”.

En cuanto a este tema, hay algo que me sorprende mucho: ningún pasaje del Nuevo Testamento enseña tal cosa. Jesús profetizó la destrucción de la ciudad de Jerusalén por los romanos (Mr 13; Lc 21; Mt 24), pero no procedió a anunciar la reconstrucción de esa ciudad, mucho menos el establecimiento de un futuro estado israelí. Según la versión en San Lucas, después de su destrucción “los gentiles pisotearán a Jerusalén, hasta que se cumplan los tiempos señalados para ellos” (Lc 21:24), A eso sigue, en los tres evangelios sinópticos, no un estado israelí sino el retorno de Cristo. Eso me parece muy significativo. Sigue leyendo Israel y el territorio que ocupa

La Torre de Babel

Escenas Bíblicas Génesis capítulo 11

Pasados unos cien años después del diluvio, ya que los hombres volvían a multiplicarse sobre la tierra, les ocurre formarse en asociación con ciertos planes de operación y fines que alcanzar. Todavía recuerdan lo sucedido a los habitantes anteriores y la prodigiosa salvación de sus padres en el arca, pero de nuevo proceden sin contar con Dios, aun pretendiendo desafiarle. El mundo había sido anegado hasta las cumbres más altas, pero ahora principian a levantar una torre que debería alcanzar el mismo cielo.

Alrededor de tan grande obra de su imaginación orgullosa, debían edificarse una ciudad, y el fin de todo era hacerse un nombre y evitar que fuesen desparramados sobre la faz de la tierra. Dios contemplaba la necedad de estos descendientes de Noé y sembró entre ellos la confusión por enviarles una diversidad de idiomas de manera que no se entendían. Se comprende la dificultad que esto causaba, resultando en el abandono completo de la empresa y el esparcimiento de los hombres en todas direcciones.

La idea de confederación, sin embargo, ha permanecido en el corazón humano y la historia revela algunos esfuerzos notables para volver a intentar lo que no se pudo en el llano de Sinar. Sigue leyendo La Torre de Babel